Música
martes, 10 de marzo de 2015
Pasado y presente
lunes, 19 de enero de 2015
Pregunta, respuesta, intervención, acción, sentido...
jueves, 11 de diciembre de 2014
Un destello carmesí
domingo, 2 de noviembre de 2014
Ojalá lo sientas
domingo, 5 de octubre de 2014
Viajes
No es un viaje cualquiera, no es una travesía corriente.
Ven, acompáñame, verás las cosas que yo veo.
Me apetece ver reinos recién fundados. Me apetece ver traiciones bien planeadas.
Me apetece ver guerras cuyo desenlace marcará la historia para siempre.
Me apetece ver amores prohibidos, amores precisos, amores falsos, amores verdaderos.
Me apetece ver batallas gloriosas llenas de gritos no tan gloriosos.
Hazañas épicas que tienen un protagonista y un antagonista.
Hazañas mezquinas que nadie parece detener.
Me apetece...
Me apetece sumergirme en océanos tan profundos como tu mirada.
Me apetece volar por galaxias tan extensas como tu voz.
Me apetece tratar con gente tan peculiar como tú.
Quiero que la locura me inunde, que la realidad se escape, se fugue.
Deseo embarcarme en un navío lleno de imaginación, cuyas velas sean mis ganas de pensar, cuyo rumbo sea allá a donde mi mente divague.
Me apetece escribir, describir todo lo que ante mí se abre. Pero es difícil.
Tantas historias a la vez, tantos cuentos que narrar.
Veo cómo una muchacha descubre una historia oscura que sumergió el presente en ruinas, descubriendo un poder inigualable que le ha sido concedido.
Veo una ciudad en donde la corrupción llena cada esquina, una ciudad que ha de ser salvada por un grupo de locos, de estrafalarios anti héroes que lo único que quieren es llenar el mundo de caos, pero que ignoran que con ello lo salvarán.
Veo una persona que se embarcará en un largo viaje por sitios y lugares jamás vistos por nadie y que se descubrirá a sí mismo mientras sus recuerdos le sumergen una y otra vez en el llanto y la melancolía, al tiempo que escapa de peligros que poblarán sus pesadillas.
Veo un mundo controlado por unos poderosos hechiceros que manipulan el tiempo a su antojo, donde un único individuo lo cambiará todo a base de decisiones.
Veo un elegido que guarda un demonio negro en su interior, un escamoso reptil que sólo quiere sufrimiento y con el cual tendrá que lidiar toda su vida.
Veo un grupo de piratas que viven en un mundo destruido por una terrible maldición, que sólo ellos parecen conocer y a los que nadie hace caso.
Veo un hombre mudo y sufridor que sabe que ha provocado la destrucción, pero que no quiere encararse a ella, obligado a mirar a los ojos a todas las almas desdichadas que condenó.
Veo cómo las pesadillas y los sueños dan vueltas en mi mente, cosas difusas que van tomando forma, posibles historias que podría contar, que podríais leer o escuchar.
Es algo hermoso, pero es caótico.
Tantos viajes que podría hacer, tantos caminos que podría tomar. Ven, dame la mano, acompáñame, deja que te muestre todo lo que se abre en cada una de estas travesías que hay en mi interior y con las que despierto todas las mañanas.
sábado, 27 de septiembre de 2014
MONSTRUO
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Maldito juego
Arriesgado, peligroso juego en el que tu corazón todo lo apuesta sin pedirte permiso siquiera.
Cadena macabra y cruel en cuyos eslabones todo te juegas sin que la razón parezca tener influencia.
En la mesa pones tu autoestima, tu razón y tu alegría. Tu energía es la moneda de cambio, tu sonrisa la cara de póker que ha de ayudarte. La falsa indiferencia o ignorancia es la máscara contra tus adversarios.
Tu objetivo está bastante claro, por mucho que lo pretendas olvidar. Deseas retirarte, tirar tus cartas con desgarro y furia, pero no es tu cerebro el que manda, ha perdido el control. Los nervios ahora son las arterias y la mente que te mueve es tu corazón: ese maldito enfermo que parece disfrutar el sufrimiento como si se tratara de la más suculenta delicia.
Eres víctima y verdugo, todo al mismo tiempo. Cruel destino el que puso en tu pecho las riendas, pues no piensa, no razona. Tu juego es impulsivo, apuestas demasiado rápido, a veces muestras tus cartas en un descuido.
Y entonces, irónicamente, el juego se pone interesante.
Surgen disputas. Surgen celos. Los gritos son enmudecidos por los llantos y las miradas. Todos apuestan fuerte, se juegan demasiado. Todos quieren ganar, mas todos van a perder. No hay victoria ni gloria, pues aunque tu apuesta sea apremiada, surge otro participante cuyo corazón te lo entregará todo y no recibirá nada.
Y eso duele.
En este juego la indiferencia e ignorancia son un doble velo.
En realidad eres consciente de lo que estás haciendo.
Pero tu corazón tiene las riendas y te controla como un carro desbocado con caballos fuera de sí, enloquecidos por la incertidumbre y los celos, por los remordimientos causados por el conocimiento de que tus actos traen consecuencias dañinas.
Y finalmente te das cuenta de que no eres ninguna víctima. Ya no te sientes incomprendido.
Ahora eres el juez que dicta la sentencia, que condena corazones ajenos con un mazazo que duele más que una puñalada al rojo vivo.
Eres el malo de la historia.
Maldito juego.